La selección, análisis y utilización de recursos existentes en la Sociedad del Conocimiento que están al alcance de los profesionales de la educación se convierten en herramientas facilitadoras de los procesos formativos y de intervención socioeducativa.
La evaluación de un programa es un instrumento por medio del cual podemos saber si hemos logrado los objetivos propuestos de un programa.
Para elegir un recurso adecuado, eberemos considerar las características de los destinatarios (y también del propio educador), así como el contexto de la intervención, pero también aspectos como:
- La dificultad
- La utilidad
- Las posibilidades de participación que ofrece
- La adecuación a los usuarios
- La coherencia con los objetivos marcados
- La retroalimentación
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